· NN n#8: Juguetes Mediterráneo
¡Juguetes para compartir! Exacto, exacto. Un resumen (breve) a estos peculiares kits que alimentaban nuestra imaginación y nos preparaban para una profesión, ya sea con arcilla, productos químicos o lo que fuese. Ya hemos mejorado el nivel del podcast, os lo garantizo.
Gracias a Bea y Gonra. Dios, esto de enlazar a Twitter produce un malestar general sólo tratable con Guinness.
Disfrutad:
También en versión “Disfrutad portable”.
Los juguetes me deprimen. Me imagino al niño de turno usándolo el primer día y después olvidándolo para siempre y me entra una angst de las de cuchilla en vena.
Por lo demás, mejor que el capítulo anterior, pero peor que la media. Lo siento.
Yo tuve el Meteoronova. Creo que fue uno de los últimos juguetes que me compraron, si no el último, y era un auténtico DESASTRE, los aparatitos eran de una calidad horrenda, de plástico del malo (aquí “plástico del malo” cobra una nueva dimensión”, de verdad) y a la mínima que los manipulabas ya se te habían partido, o agrietado. Traía un par de termómetros, un barómetro, una veleta, un pluviómetro y una guía para predecir el tiempo. Fué un despropósito total, así que al poco de fallar en todas mis predicciones, como un meteorólogo real, lo mandé al cuerno y me dediqué a los videojuegos y a quemar bichos con una lupa.
Jajajajaja
Yo siempre quise el que hacía bufandas. Me encantan las bufandas. Y odiaba el de las gominolas. Odio las gominolas. Pero he dejado de escucharos cuando habéis dejado de hablar de mi, que tengo que ir a clase (realmente está sonando pero como estoy a tantas cosas me pierdo puntos). Ya termino de escucharos a la vuelta y amplio el comentario.
No lo he escuchado ni lo voy a hacer, pero bueno, os dejaré un comentario, anda.
Yo tenía el Alfanova, hasta hace poco además. Y creo que aún conservo los botecitos de pintura que venían para pintar la figura que se hacía, una vez modelada y secada.
Ala!
Ahora que si os he oído enteros, decir que siguen mirándome raro por la calle así que es buena señal. Al final me salió alguna que otra carcajada y claro, yo les entiendo. La discusión de explotación infantil/juego y la pequeña porra de futbol me han hecho bastante gracia (la última suena bastante surreal jajaja).
Por cierto, yo solía hacer petit poix, que comprabas la plantilla y no tenías que comprar un juego entero, pero nunca llegaba a terminarlo. Esa es la diferencia. Si mi madre me hubiera tenido sentada terminando cuadros a petit poix para luego venderlos es explotación, si me deja alguno y de vez en cuando llego a hacer alguno que se puede aprovechar por propia voluntad, pues es un juego. ¿Vale?
Me parece tremendamente mal y falto de sentido que ninguno, ninguno, haya comentado nada de la magnífica entradilla de Ford Fairlane.
Estoy muy indignado porque nosotros nos preparamos las cosas con tiempo y le dedicamos nuestro alma a este podcast.
Y es que no, no no hay derecho, no lo hay, no lo hay…
Yo tenía el Tornonova y el Viveronova. Creo que al que más partido le saqué fue a este último, al final cultivaba lentejas siempre, pero bueh.