· NN n#18 Cabinas telefónicas
Vas andando por la calle. Se pone a llover. Buscas un soportal donde guarecerte, pero no hay nada cerca. Una cabina telefónica te podría haber salvado de empaparte, pero como se pasaron de moda, ya no las hay. Todos las echamos de menos en esa situación, y en otras muchas. Por eso mismo, desde aquí, nuestro pequeño púlpito en internet, queremos hablar un poco de esos lugares tan mágicos que convertían un metro cuadrado de calle en una caseta multiusos (entre otros, el hablar por teléfono).
Disfrutad de nuestra fluida prosa y nuestro acento neutro, aparte de la seriedad con la que llevamos un tema tan sentido como este:
Si no te gusta el reproductor flash, puedes escuchar este episodio llamando al 555-432-093. O bajando este archivito.
Las cabinas nuevas, de este estilo: http://www.aproxima.es/snimg/cabina_telefonica_lima_peru.jpg
Los cristales de los laterales se salen y hacen de puta madre de mesita cool si le buscas unas patas y tal.
¡La peli que dices es “La Jungla de cristal 3″, con Bruce Willis y Samuel L. Jackson! Es buenísima esa peli.
¿Que no se podía hablar gratis? ¡Claro que se podía! Hace ya bastantes años, cuando salieron las tarjetas prepago para cabinas telefónicas, aparecieron al poco unas instrucciones en internet (cuando se navegaba con Netscape y el ICQ era lo más) que explicaban como montar tu propia tarjeta casera con componentes simples que podías comprar en cualquier tienda de electrónica. Lo malo es que era un procedimiento muy laborioso, había que darle bastante al soldador de estaño y para el que no estuviera acostumbrado a esa herramienta era bastante complicado. Pero entre un amigo y yo nos lo curramos y puedo dar fe de que esa tarjeta funcionaba. Lo malo era que en la parte de la tarjeta que sobresalía de la cabina iban un montón de chips y de cables soldados y, claro, daba bastante el cante para cualquiera que pasara y mirara hacia tu cabina, así que sólo llamábamos de noche y en lugares poco frecuentados.
Otra cosa que hacían (esto ya no lo hice nunca, que uno tiene sus principios) era atrancar las tapaderas de los cajetines del cambio, que sabéis que se abrían hacia dentro, metías los dedos y sacabas tus monedas. Pues algunos con una chapitas finas atascaban estas tapas de forma que se quedaban siempre hacia dentro, con lo cual las monedas caían sobre la tapa y no al cajetín y la gente no podía recuperar su cambio. Entonces al final del día, pasaban con un destornillador a destascar las tapas y recoger “su recaudación” diaria. Gente muy chunga, de verdad.
Picomike, lo de la tarjeta debía ser como aquellas tarjetas mágicas que hacían que pudieras ver todos los canales del canal satélite (incluyendo los de pago y PPV). Pero para teléfonos nunca lo había oido. Y lo de atrancar las tapaderas del cambio, de eso sí que me acuerdo, hubo una época en Madrid que lo primero que hacía al ir a una cabina era comprobar que se podía acceder al cajetín del cambio, porque más del 50% de las cabinas estaban enganchadas. También recuerdo que logré desenganchar alguna, y me cayó una lluvia de monedas que parecía que había ganado el jackpot de las tragaperras.
Exacto, el procedimiento era muy, muy parecido.
Había otra forma de hablar gratis. El truco está en que metias un código antes de marcar (no me acuerdo cuál), te pedía tu nombre y apellidos y llamabas a cobro revertido. Recuerdo haberlo hecho alguna vez para localizar a la tal María, qué cabritos éramos a veces.
Todavia recuerdo cuando viajaba a Holanda en coche, planeaba cuidadosamente la ruta por las cabinas; ademas el dinero recolectado no se usa para la telefónica, se destina para uso del ayuntamiento (en España y Francia), el teléfono movil afectó seriamente la economía
Os escuché en el tren… y ahora no me acuerdo si tenía algo que comentar… pero la tarjetita para ver todos los canales de la tele si la recuerdo. Además, el 12 era el canal infantil y el 121 y el 122 los del porno. No había persona que pasara por casa que no se equivocara al ponerle el canal al niño…
¡Ah, sí! Yo recuerdo haber llamado a una cabina. Cuando tuvimos un teléfono que se veía el número entrante seguíamos usando cabinas por lo que se podía rellamar. Al menos, eso recuerdo yo. Igual fueron imaginaciones mías.
Qué bueno las cabinas… y os acordais del Banana Phone? Aloisius seguro!
http://www.youtube.com/watch?v=wpvcyJ5fKuA
En Buenos Aires las cabinas también están empapeladas de flyers picantes.